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| En el caso de los equipos domésticos, no se requiere ninguna instalación especial: basta con enchufarlo. El propio aparato dispone de un depósito un con sensor para indicar cuándo está lleno. En ese caso, la unidad se detiene para evitar fugas de agua. van conectados a la red y su ubicación depende de las necesidades, ya que son portátiles y cuentan con ruedas para su sencillo traslado. |
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| Si se trata de equipos de mayor tamaño, conocidos como equipos frigoríficos, hay dos posibilidades de instalación: en ambiente o para conductos. Los primeros pueden ser colocados en el suelo o la pared y lo único que necesitan es la alimentación eléctrica y un tubo de desagüe. Y en el caso de los equipos de conducto se requiere la instalación de los conductos para repartir por toda la superficie del local el aire deshumidificado. |
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Por ello, para adaptarse a cada necesidad existen diversos métodos de deshumidificación, diferenciados por el sistema que utiliza para conseguir su propósito y que es recomendable y aplicable según las condiciones y necesidades que demande la aplicación.
Los dos principales son:
:- Frigoríficos o de condensación: Usan un circuito convencional hermético de refrigeración. Es muy eficaz para extraer la humedad del aire, siempre que el aire de entrada tenga un punto de rocío superior de 12ºC. "Cuanto mayor sea, mejor". |
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- Desecante o de adsorción: Estos deshumidificadores están
especialmente indicados para conseguir y mantener niveles muy bajos de
humedad a bajas temperatura (hasta -40ºC), o cuando se requiere mantener
porcentajes muy bajos de humedad con independencia de la temperatura. Este
método se utiliza en la mayoría de las industrias de la alimentación,
químicas, plásticos, navales y farmacias, pistas de hielo, plantas depuradoras de agua y almacenes del ejército.
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